Traducción: Un poema de Denise Levertov


Denise Levertov

Le hablo a la Pena

¡Ay, Pena! Yo no debería
tratarte como a un perro de la calle
que llega hasta la puerta de atrás a buscar sobras,
algún hueso pelado.

Debería confiar en vos.
Debería tratar de convencerte de que entraras
a mi casa, y ahí darte
un rinconcito propio,
una alfombra en la que puedas echarte,
tu propio plato para el agua.

¿Te pensás que no sé que vivís hace tiempo
bajo el porche de casa?
Vos querés que el lugar que merecés
esté listo antes del invierno.
Necesitás tu nombre,
tu collar con chapita,
el derecho a ladrarle a los extraños.
Necesitás poder considerar
que mi casa es la tuya,
y que yo soy tu dueña,
y que vos
sos mi perro.