Traducción: uno de Oscar Wilde



Oscar Wilde

Taedium Vitae

Asesinar mi juventud con dagas desesperadas, y vestir
estos chillones atavíos de nuestro siglo miserable,
y dejar que las manos más inmundas se roben mi tesoro,
y que mi alma se enrede en un peinado de mujer,
y ser sólo un sirviente de la Fortuna - ¡Juro
que no me gusta nada! Esas cosas me importan
menos que la delgada espuma que se agita en el mar,
menos que un diente de león que flota sin semilla
en el aire caliente del verano. Mejor estar bien lejos
de estos tontos y falsos que se burlan de mí
sin conocerme; sí: mejor el más humilde techo
en el que el último sirviente se cobija,
que volver a esa cueva tan ronca y ajetreada
en donde por primera vez mi alma cristalina
besó la boca del pecado.