Dos buenos poemas breves



Jorge Teillier


Sentado, en el fondo del patio

Sentado, en el fondo del patio
trato de pensar qué haré en el futuro.
Pero pierdo mi tiempo mirando los moscardones
cuyo oro es el único que podría alcanzar,
y saludo a un caballo al que puse nombre
un oscuro mediodía de infancia
y que asoma su pobre cabeza entre los geranios.




Horacio Castillo


Epitafio

Ni la rosa perfecta ni el laurel público:
nardo y albahaca, anís, lavanda, nuez moscada,
y que el aire del alba esparciendo su aroma
avise al peregrino: Éste vivió.