Uno de W.B. Yeats



W. B. Yeats

Le habla a su corazón pidiéndole que no se asuste

Tranquilo, vos tranquilo, inquieto corazón,
no te olvidés de las canciones del pasado:
El que tiembla ante el fuego y ante la inundación
y ante el viento que sopla en los caminos estrellados
que deje que las llamas y las aguas y el viento
lo cubran y lo oculten, porque no ha de ser miembro
de nuestra solitaria multitud majestuosa.