Uno de "Chesterton"



Alejandro Crotto


Cuerpo


Belén, casa del pan. Pasa la noche.

Son de noche los huecos en la pared de piedra
mirando en el vacío de la noche.
Y son ojos callados mientras pasa la noche.

Belén, casa del pan.
Un llanto, una mujer abierta.

Pasa la noche. Pasa
por el cuerpo del asno,
por el cuerpo del buey, echados en la paja,
por la bruma caliente que respiran
mientras pasa un segundo
y después otro
y otro
por sus ojos abiertos que reflejan
un llanto que se calma
cuerpo a cuerpo.

Belén del cielo despejado y frío.
Belén del asno santo.

Belén, casa del pan, el trigo roto, el agua.
Casa del pan, Belén, la harina, el fuego,
la pura levadura: una mujer, la rosa repentina
de su risa en la noche, cuerpo a cuerpo,
la risa de su carne.

Pupila que titila,
pupila vulnerable que titila
mientras pasa la noche,
casa del pan,
Belén.


Uno de "Chesterton"



Alejandro Crotto


Como creciendo en el carbón la brasa


Entonces, de repente, percibir,
como creciendo en el carbón la brasa,
en cada cosa, ahora, alrededor,
y dentro, una sal brusca, una promesa
a punto de cumplirse, o ya cumplida,
que te busca, quemándose de nuevo,
o, como anima al ojo la mirada
atenta, una corriente, un pulso vivo;
un pulso incandescente en la rendija,
una sal de latidos diminutos,
un filo que rozándote se aleja,
un brillo oscuro en los segundos quietos.

Que sea nuestro cuerpo la pupila
que se abre si hace falta y no vacila.