Uno de Francisco - un monólogo dramático


Alejandro Crotto


[…Me cierro sobre mí, señor, y se abre el mar…]

Me cierro sobre mí, señor, y se abre 
el mar. Cruzó mi corazón tu rayo. 
Me enamora tu paz y soy tan pobre, 
tan indigno de amar este amor tuyo, 
o ver con tu mirada. Ahora, cuando 
vas ocupándome y amando hacés 
que amado así yo ame también, entiendo: 
me devora, pidiendo y dando más, 
la herida en tu costado, la renuncia 
más íntima; y respondo, señor, sí. 
Entonces tu dulcísima presencia: 
un delicado, agudo no sé qué 
que quema, un dulce ardor, este durar
que abriéndose me arrastra y es amor.